Nuevamente esta sensación de vacío y abandono... es terrible reconocerlo pero ya ni triste me pongo. Uno se acostumbra a todo, a lo bueno y a lo malo, es por eso que temo que la costumbre se me haga hábito y llegue el día cuando ya simplemente me de igual que te quedes o te largues.
Vacía, sola, apagada... sobre todo porque en el fondo siento que ya no me importas como antes.
Inés Delia-
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